80 años no son nada

 

¡El abuelo milonguero que me pretendía se echó novia!

No lo había vuelto a ver desde el día en que se me declaró, hace dos meses, porque luego nos corrió la policía y cuando logramos retomar La Milonguita del Parque Chacabuco, él que no faltaba nunca fue uno de los tantos que no volvió a aparecer.

 Hasta esta semana de julio que, aprovechando una tarde super soleada de casi 20°, nos volvimos a juntar para bailar. Y entonces lo vi, pero pasó de largo de la mano de una mujer más acorde a su edad que yo, mirándonos de reojo y sin saludar, como si no nos conociera.

Quizá su novia no es del ambiente y él aún no le contó que ama bailar.

Mi ex pretendiente pasó una vez de largo y luego volvió a pasar, después de darse la típica "vuelta del perro" al parque, quiero creer que extrañando esas bellas tardes que compartía con nosotros, bailando, charlando y musitando su amor no correspondido.


80 años no son nada en este ambiente, el que no corre, vuela. Felizmente para él, ya me olvidó.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Otro mundo

El viento silbó una canción extraña